Hidratos de carbono ¿Beneficiosos o perjudiciales?

hidratos de carbonoLos hidratos de carbono o cardiohidratos constituyen la mayor fuente de energía para el organismo. Estos nutrientes o sustancias nutritivas que el organismo necesita se encuentran en tantos y tan variados alimentos que componen una parte muy importante de la dieta.

Los cardohidratos representan entre el 40 y el 80 por ciento del total de la energía ingerida, aunque ésto depende del país, la cultura y el nivel socioeconómico de donde se viva.

 

¿Cuántos hidratos debe ingerir una persona sana que quiera mantener una dieta equilibrada?

Tal como establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), a cada individuo hay que calcularle su necesidad energética en función de sus características, siguiendo unas normas básicas: debemos ingerir de 12 a 15 por ciento de proteínas y de 20 a 30 por ciento de grasas. El resto, entre 50 y 60 por ciento de la energía diaria, debe provenir de los carbohidratos.

Aunque todos comparten la misma base, existen varios tipos de hidratos de carbono, que se diferencian en la complejidad de su estructura química. Aprendamos a identificarlos uno a uno a través de esta clasificación:

1. Monosacáridos, azúcares simples.
De todos los hidratos estos monosacáridos son los que poseen una estructura más sencilla. En los alimentos puedes encontrarte los siguientes:

Glucosa: se encuentra en las frutas o en la miel. Es el principal componente de otros hidratos más complejos. Se trata de la fuente energética exclusiva del cerebro y del sistema nervioso, y se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno.

Fructosa: en la fruta y en la miel. Después de absorberse en el intestino, pasa al hígado para convertirse en glucosa.

Galactosa: no se encuentra libre en la naturaleza. Es producida por la hidrólisis de la lactosa (azúcar de la leche).

2-Disacáridos, azúcares complejos.
Son el resultado de la unión de dos monosacáridos, uno de los cuales es la glucosa:
Sacarosa (glucosa más fructosa): es el azúcar común, que se obtiene de la remolacha y la caña de azúcar.
Lactosa (glucosa más galactosa): es el azúcar de la leche.
Maltosa (glucosa más glucosa): este disacárico no se encuentra libre en la naturaleza.

3-Polisacáridos.
Son el resultado de la unión de varios monosacáridos (principalmente, glucosa). Entre ellos destacan:
Almidón o fécula: son los componentes fundamentales de nuestra dieta. Son en realidad la reserva energética de los vegetales, y están presentes sobre todo en los cereales, las legumbres y las patatas. No podemos digerirlos crudos, porque provocan diarrea. Hay que tostarlos o cocerlos.

 

¿Por qué a las personas diabéticas se les prohibe comer dulces y, en cambio, se les permite tomar alimentos ricos en féculas?

Los alimentos que tienen un sabor dulce están compuestos por hidratos de carbono simples, o azúcares, que se absorben con rapidez en el tubo digestivo y ocasionan bruscas elevaciones de la glucosa sanguínea. Los alimentos feculentos, como las patatas, los cereales y las legumbres, contienen hidratos de carbono complejos, o almidones, que, a pesar de estar formados por la combinación de varias moléculas de glucosa, se digieren más lentamente y tardan más tiempo en absorberse, por lo que las tasas de glucosa sanguínea se elevan menos y la diabetes se controla con mayor facilidad.

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Si los hidratos de carbono aumentan la glucosa de la sangre, ¿no sería más conveniente que los diabéticos siguieran una dieta exenta de ellos?

Para obtener energía, las células del organismo necesitan diariamente una cierta cantidad de glucosa que les proporcionan los hidratos de carbono. Si se sigue una dieta que no los contenga, las células obtienen la energía de las grasas y de las proteínas.

Como consecuencia, se produce acetona. De ahí que todas las personas, tanto si son o no diabéticas, deben tomar hidratos de carbono. En el caso concreto de los diabéticos, éstos han de recibir tan sólo la cantidad que sus células necesitan y que, según los casos, oscila entre los 150 y los 250 g al día.

Además, llegado el caso, estos enfermos se inyectarán insulina o tomarán medicamentos antidiabéticos, con lo que sus células metabolizarán de forma adecuada la glucosa que les suministran los hidratos de carbono.

 

¿Es necesario que los niños tomen alimentos especialmente ricos en hidratos de carbono?

Los niños, precisamente por su gran vitalidad, necesitan un buen aporte de energía, pero, además, para que su crecimiento se desarrolle de una forma normal.  Sin embargo, los excesos nunca son buenos, ya que pueden causar una acumulación de grasas en el organismo lo que facilita la aparición de la obesidad.

En pocas palabras, los hidratos de carbono son beneficios para el organismo, pero en su justa medida sin excesos.

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