Trucos para comprar y conservar mejor la naranja

Miércoles may 19, 2010

Con hermosos colores que van del anaranjado intenso al verde, cascara de sabor penetrante y gajos llenos de jugos, la naranja es, sin lugar a dudas, una de las frutas más apetecidas en el mundo.

Fuente de la valiosa vitamina C es un alimento clásico a la hora del desayuno y un ingrediente atractivo para platos dulces y salados.

Existen diversas clases de naranjas que varían en color, tamaño y sabor (que puede oscilar de muy dulce hasta intensamente acida). Esta última característica hace que se clasifiquen en dos grandes grupos: dulces, que se comen frescas, y amargas, más apropiadas para cocinar. Las primeras no requieren mayor ampliación, mientras que de las segundas es importante resaltar sus cualidades para la elaboración de mermeladas, jaleas, dulces y como condimento; la corteza es, además, básica para aromatizar licores.

Saber comprar
De las muchas variedades de naranjas que existen es mejor concentrar la atención en las que resultan más apropiadas para una determinada receta. Si desea utilizarlas como aderezo o condimento, por ejemplo, las acidas brindan un sabor más intenso; por supuesto si las quiere para jugo debería buscar las más dulces.

Cualquiera que sea su elección, es importante palpar la fruta para verificar que su peso y tamaño correspondan porque son las más jugosas.

El estado de la piel también nos indica su calidad de manera que siempre es preferible optar por los ejemplares con cascara lisa, libre de magulladuras y sin señales de moho. El color de esta fruta debe ser uniforme y de aspecto brillante, casi húmedo. En pocas palabras siga esta idea: cuanto más lisa la piel, más fina la naranja.

Ideas para conservar
Las naranjas, al igual que los demás cítricos, maduran mientras se encuentran en el árbol. Una vez cosechadas se interrumpe su desarrollo lo que significa que con el paso del tiempo no ganará mayor dulzura o sabor. Sin embargo, esta fruta resiste con dignidad el transporte y se mantiene en buenas condiciones durante semanas en un ambiente adecuado.

Este cítrico conserva bastante bien sus propiedades a temperatura ambiente o refrigerada, siempre que el almacenamiento no supere las dos semanas. Si las coloca en un frutero, tenga la precaución de ubicarlo en un lugar fresco y alejado de la luz.

Para aprovechar al máximo su valor nutricional, recuerde que la fruta una vez cortada empieza a perder sus vitaminas y minerales. Por esa razón es recomendable consumir la pulpa o el jugo dentro de los siguientes veinte minutos después del corte.

 

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